18 oct 2008

Muere el Silencio

Porque ya es tiempo de dejarte en el pasado.


Creo que nunca podré olvidarme de ti pues los más de 2 años que viví a tu lado valieron la pena.


Si debo empezar a sincerar el corazón admitiré que te debo un eterno gracias. Gracias por mostrarme que soy mejor persona de lo que pensaba.


Es verdad que llegaste en un momento en el cual, quizá, no esperaba a nadie y llenaste ese vacío cruel que apenada mi soledad. Vale decir que con tu sonrisa iluminabas mi opacidad y lograbas enamorarme cada día más. Pero eso no bastó.


Me siento en la obligación de pedir perdón, tal vez a ti, a mi o a la vida, no lo sé, pero igual pido perdón por no haber sido sincera con ambos y vivir engañándonos vilmente. Perdón por habernos hecho creer en el mundo perfecto que pretendíamos vivir. La culpable pueda que sea yo y, si no es así, prefiero seguir echándome la culpa ya que con eso, tal vez, consigo sentirme mejor.


Hoy, a más de 30 días de tu partida, quiero de una vez poder liberarme. Quiero dejar en el pasado todo lo bueno y lo malo que se vivió y seguir en la búsqueda de mi anhelada felicidad que quizá la viva ahora o más adelante, sola o con otra persona, no lo sé, pero estoy dispuesta a seguir buscándola.



Es momento de vivir, tropezando y cayendo, pero sólo eso...vivir.



Ahora deseo dejar de ser cruel conmigo. Dejar de torturarme por aquellas cosas que marcaron mi vida para siempre. Deseo apartar aquellas sensaciones vacías que ataban mi ser y seguir...seguir prometiéndome un futuro ideal, perseguir mis sueños hasta cumplirlos y seguir soñando con un mañana que pronto se dará.


Gracias por los momentos, por tu sonrisa, por la vida que pretendías otorgarme, por los sueños, hoy truncados, que prometías realizarlos, por querer una vida a mi lado, por la paciencia, por el orgullo y la admiración, por aplaudir mis logros y consolar mis fracasos, por los besos, los abrazos y los mimos, por tu mirada pasiva, por las palabras tiernas, por tu compañía en los tiempos difíciles, por una rebelión que sé que la buscaste pero no se te otorgó, por tus cuidados y también por tus descuidos, por siempre tenerme presente y al mismo tiempo ausente, por tu egoísmo que nunca imitaré, pero sobre todo gracias por ese amor que me brindaste, pero que no alcanzó para mantenernos juntos.


Hoy me libero. Hoy deseo para ti una vida que mereces, un futuro que alcanzarás y la felicidad que ya no te puedo dar.




Porque ya eres mi pasado.



12 oct 2008

Astro Inalcanzable

Ayer soñaba con tenerte en mis brazos.
Ayer imaginaba que algún día podrías ser mio.
Ayer callaba mientras hablabas de ella.
Ayer consolaba aquellas quejas de amor.
Ayer aplaudía, con dolor, tus avances con aquellas rivales inesperadas.
Ayer te daba consejos cuando en realidad quería decirte la verdad.
Ayer un abrazo, era tan sólo eso.
Ayer un saludo era dado por amistad.
Ayer pasaba totalmente desapercibida ante tus ojos.
Ayer, para ti yo era alguien más.

Pero, sin darte cuenta, las cosas cambiaron y empezaste a enamorarte de mi.

Hoy eres aquel Astro Inalcanzable que hoy es más mio que nunca.
Hoy empiezas a verme con un corazón enamorado.
Hoy mi ternura y sensibilidad te ayudan a ser mejor persona.
Hoy tus abrazos son dados por amor.
Hoy tus ojos me miran deseosos de expresar todo lo que tu corazón siente.
Hoy empezamos a sentir que queremos aprender desde nuestras diferencias y permanecer juntos por un largo tiempo.
Hoy nuestros corazones laten al mismo tiempo.
Hoy es tiempo de vivir el momento y día a día seguir enamorandonos más.
Hoy tus besos me saben a verdad.
Hoy me siento auténtica y con ganas de amar de verdad
Hoy te tengo a mi lado... y no te pienso perder.

Porque eres como siempre soñe que serías.

Y porque me quedaré a tu lado por siempre.

Te Amo.





5 oct 2008

Ausencia

Cómo olvidarte si siempre estás en mis pensamientos como si fueras mi conciencia o esa maldita parte racional que por momentos me ata y no me deja ser libre.

Eres parte de mi miserable vida. Eres todo lo que siempre quise tener. Mi pequeño rayo de luz que hace que tenga sentido mi rutina y, aunque no lo sepas, me conviertes en niña que puede volver a soñar.

Comienzo a escribir de ti, enrabietada por el hecho de no verte, pero enamorada del hecho de tenerte cerca y lejos al mismo tiempo. Haces que reviva en muchas cosas. Eres mi alma gemela, ese complemento eterno y perfecto que siempre tendré al lado para poder andar.

Me invade esa mística nostalgia, como cuando de niña lloraba por el peluche favorito o por alguna trágica despedida. Tengo el nudo en la garganta. Daría todo lo poco que pueda tener para que el tiempo sea como el de antes.

Tus recuerdos son tan claros, pero la distancia y la monotonía lo arruinan todo.

¿Cuándo tuvimos que crecer?. Odio el sentirme en obligación de ayudarte y no poder hacerlo.

Me llamaste con tanta alegría y desesperación por citarme y verme, más no pude complacerte y no tienes idea de cómo me siento. Tenía que haber dejado todo, mandar todo a la deriva e ir a tu encuentro, a tu auxilio y no lo hice. Créeme que el corazón se me rompió.

Me quede con muchas palabras de consuelo para ti, así como aquel domingo cuando me llamaste con el corazón en pedazos y la voz quebrada necesitando apoyo y un poco de amor.

No sabes cuánto deseo protegerte, cuánto anhelo pasarme todo tu dolor y tus lágrimas para que dejes de sufrir. Mi alma protectora desea encerrarte en una burbuja y así librarte de todo lo malo de este mundo.

Eres el gran amor de mi vida, la luz de mi oscuridad y sin importar lo que pueda pensar la gente yo Te Amo. Te Amo más allá de la distancia y la rutina. Te Amo en las buenas, en las malas y en las peores. Te Amo de forma incondicional, sin esperar a que tú también me ames, sin esperar nada a cambio, pues sólo deseo ver una sonrisa formada en ese rostro angelical que tanto me roba el sueño.

Me entristece que no estés a mi lado mientras escribo acerca de ti, pero comprendo la situación y simplemente sigo escribiendo, esperando que algún día todo vuelva a ser como antes.

Pediré al destino que ya no sufras ni llores más, no porque no debas hacerlo, sino porque deseo estar a tu lado para que halles consuelo.

Seguiré esperando el encuentro soñado, ese encuentro de almas que tanto bien nos hará. Contaré los días para ver tu rostro y poder decirte que lo eres todo, absolutamente todo para mí.

Por ahora sólo espero que tus heridas cicatricen y que el tiempo, ese bendito tiempo que por ratos se olvida de nuestra existencia, pase por tu lado, alivie tu alma y te ayude a sonreír. Ese día créeme, que seré eternamente feliz.


Brindo en seco por nuestra pronta felicidad, por los momentos vividos y por un encuentro que pronto se dará.

Es hora de continuar en nuestros mundos paralelos, cargados de letras, libros y estupideces, pero que de alguna u otra forma nos mantienen distantes de la realidad, aquella que queremos olvidar para dar pase a la felicidad.




Te Amo!!!