Miles de pensamientos, ideas oscuras, melancolías, frustraciones, penas, dolores, divagaciones y demás están invadiendo mi pensar y toman posesión de mi complejidad. Me siento encerrada en un mundo en el cual presiento que no encajo. Deseo gritar y callar al mismo tiempo. Me siento incomprendida y sola, muy sola, tan sola en este mundo que hasta mi propio eco escapa de un regreso hacia mí.
Son las primeras líneas, las primeras formas de expresar mi sentir, el primer intento por aprender a caminar en este mundo de letras, mi primera forma de gritar lo cruda que es la realidad.
Dicen que con el tiempo llega el olvido, pero ¿Cuándo vendrá ese tiempo por mi lado? ¿Hasta cuándo tendré que cargar con esta joroba de culpas y resentimientos? ¿Cuándo aprenderé a olvidar y me convertiré en roca para soportarlo todo?
Soy frágil, me siento quebrar, estoy en las manos de un gigante opresor que constantemente aprieta de mí y me va quebrando el alma, cuerpo y corazón. Su fin no es romperme, sólo quebrarme hasta más no poder y así hacer miserable mi vida.
Soy débil y deseo llorar, soy humana y voy a explotar de tanta mierda. Mi ser no lo resiste mas. Deseo dejar de sangrar por dentro. Anhelo curar las heridas y rasguños que en los últimos meses me he provocado, pero es inútil pues siempre que lo intento me ponen cabe, me tropiezo, caigo y vuelvo a sangrar.
Soy poetisa en tinieblas, corazón negro y alma carbón. Ángel oscuro que aún en la opacidad intenta brillar, mujer que desea pasar desapercibida y olvidar por un segundo las cosas que pasaron y simplemente soñar, soñar con el mundo ideal, con ese mundo de cristal, tan perfecto y cuidado, en el cual solía existir mi felicidad.

